Misión

Nuestro llamado de fundación:

“Nuestro Señor Jesucristo, sufriendo en las personas de una multitud de enfermos y necesitados de toda condición, busca alivio en sus manos.”

— Obispo Claudio María Dubuis, 1866

misión

Nosotras, la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, Houston, Texas somos mujeres religiosas sirviendo dentro de la Iglesia como signos de la presencia de Dios en nuestro mundo.

Confiadas con la misión de encarnar el amor del Verbo Encarnado, estamos conscientes de que en cualquier forma de ministerio que desarrollemos, nuestras vida deben ser un testimonio convincente de la presencia de Jesucristo. Compartimos nuestros dones, en  los ministerios de educación, cuidado de la salud, asuntos sociales y espiritualidad.

Con nuestra base en Houston, Texas, servimos directamente a los necesitados, en nombre de Jesucristo, en El Salvador, Guatemala, Irlanda, Kenia y en los Estados Unidos.

Liderazgo

La Líder Congregacional con el apoyo de cuatro Hermanas Miembros del Consejo. Su responsabilidad es ayudar que la Congregación cumpla con su misión.

Miembros del Equipo de Liderazgo para la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, Houston, (aparecen en la foto de izquierda a derecha) Hermanas Ricca Dimalibot, Consejera General; Mary Patricia Driscoll, Asistenta a la Líder General y Consejera General; Kevina Keating, Líder Congregacional; Rose Scanlan, Secretaria General; Joyce Susan Njeri Mbataru, Tesorera General y Consejera General and Edis Marilu’ Yanes Reyes, Consejera General.

Herencia

Al principio… hubo un Llamado.

El Obispo Claudio Marie Dubuis fue el segundo Obispo Católico de la Diócesis de Galveston, que incluía en ese entonces a todo el Estado de Texas. En largos viajes montado a caballo, fue testigo de las grandes enfermedades y pobreza del pueblo. Buscando ayuda para aquellos que sufrían, hizo un llamado a su nativa Francia para que Mujeres Religiosas vinieran a Texas a ayudar a cuidar a los enfermos en nombre de Jesucristo. Él imploró,

“Nuestro Señor Jesucristo sufriendo en las personas de una multitud de enfermos y necesitados de toda condición, busca alivio en sus manos”

Tres Hermanas enfermeras de Antiquaille, Lyon, Francia respondieron a su llamado. Ellas fueron: Hermana Mary Blandine Mathelin, Hermana Mary Joseph Roussin y Hermana Mary Ange Escudé.

El 25 de octubre, 1866 las tres fundadoras de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, Houston, Texas  llegaron a Galveston. Ellas se alojaron en el Convento Ursulino, ya que su propio convento y hospital estaban aún en construcción. Allí empezaron a estudiar inglés y a hacer los arreglos necesarios para su ministerio. En febrero las Hermanas se mudaron a su propio convento y el 1 de abril de 1867 abrieron el Hospital de Caridad, que más tarde se le llamó Enfermería St. Mary. Fue el primer hospital católico en el estado.

Mother Joseph

Después de sólo algunos meses de la apertura del hospital, la ciudad de Galveston fue azotada por la peor epidemia de fiebre amarilla de su historia. La Madre Blandine, Superiora de la pequeña Congregación, cayó enferma con esta enfermedad el 15 de agosto y falleció tres días después. La Hermana Ange también se enfermó de fiebre amarilla pero se recuperó y eventualmente regresó a Francia. Con la ayuda de doctores locales y de líderes de la comunidad, la Hermana Joseph, que sólo tenía 27 años, pudo mantener en funcionamiento tanto al hospital y como a la Congregación durante los peores días de la epidemia de fiebre amarilla. Al llegar más Hermanas de Francia, la Hermana Joseph se convirtió en Madre Joseph, Superiora de la Congregación.

Con el correr de los años, nuestra Congregación ha extendido sus ministerios a otras ciudades, estados y naciones. A medida que continuamos cumpliendo con nuestra misión de fundación, la orgullosa herencia de estas tres Hermanas pioneras  ha continuado siendo una fuente de fuerza e inspiración para nosotras.